Cotidie morimur
Sentado sobre el poyo, el anciano miraba a la gente pasar. Su rostro, seco y arrugado, daba la impresión de haber sido tallado a navajazos, sin miramientos a la hermosura. Su boca, carente de labios, parecía una cicatriz que a ratos daba mustios gestos y que ora se abría para emitir un saludo, ora para emitir un […]