El Dios hecho niño
Lunes, Diciembre 24th, 2007

Ahora mientras pensaba en las fiesta que estamos por celebrar, me detuve un momento a tratar de considerar el hecho de que ese niño que nació en Belén es también Dios. Siempre me ha sobrecogido la idea de que ese niño que vemos representado en todos los belenes de navidad, ese recién nacido que se mostraba tan frágil, tan pequeñito y tan necesitado como cualquier otro niño; ese bebito digo, es a la vez aquel Dios del que San Agustín se expresaba en estos términos:
Hace más de 100 años, en 1905, nació Emmanuel Mounier, figura principal del movimiento personalista francés. Sus 45 años de existencia pasaron en medio de una época turbulenta: la primera guerra mundial (1914-1919), la revolución rusa (1917), el crack de Wall Street (1929), el surgimiento de los sistemas totalitarios, la guerra civil española (1936-1939) y, la segunda guerra mundial. Todos estos cambios dramáticos que se experimentaron a comienzos del siglo pasado, hicieron exclamar a otro filósofo francés –el personalista Gabriel Marcel- que el hombre estaba en agonía y que vivía en un mundo quebrado. Y es ante este mundo quebrado que Mounier y otros pensadores propugnaron el personalismo.