{"id":140,"date":"2011-02-23T10:18:56","date_gmt":"2011-02-23T17:18:56","guid":{"rendered":"http:\/\/carlos.masiasweb.com\/?p=140"},"modified":"2015-04-02T23:08:42","modified_gmt":"2015-04-03T06:08:42","slug":"140","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/?p=140","title":{"rendered":"Sobre la irreverencia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Le\u00eda en la edici\u00f3n digital de un diario extranjero una rese\u00f1a al \u00faltimo libro de Umberto Eco, <em>El Cementerio de Praga<\/em>; y me llama la atenci\u00f3n la siguiente frase: \u201cSimplemente es una novela que recupera el esp\u00edritu irreverente y provocador de la gran literatura.\u201d No creo que algo esencial de la gran literatura sea la irreverencia, sino precisamente todo lo contrario. Si muchas veces la gran literatura ha parecido irreverente es porque ha optado en primer lugar por reverenciar algo \u2013un ideal, una realidad- contrario a lo establecido en la sociedad.<!--more--> Detr\u00e1s de toda irreverencia late una reverencia, una fuerte adhesi\u00f3n a un ideal que puede llegar a niveles de fanatismo o herej\u00eda. La irreverencia a la modernidad que Swift muestra en los viajes de Gulliver no proviene de una actitud misantr\u00f3pica, sino de una reverencia al mundo cl\u00e1sico que hab\u00eda conocido en sus lecturas. La irreverencia de S\u00f3crates no era otra cosa que el rev\u00e9s de su reverencia por la verdad y la virtud; porque lo entendieron as\u00ed, los grandes socr\u00e1ticos -Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles- ahondaron en esa reverencia de la verdad y nos legaron obras inmortales. At\u00edstenes, por su parte, se qued\u00f3 solo en el esp\u00edritu irreverente de S\u00f3crates, y termin\u00f3 llevando una vida de perro. La actitud de S\u00f3crates remec\u00eda a la sociedad porque la confrontaba con un ideal de vida que los griegos hab\u00edan abandonado, por eso S\u00f3crates fue objeto de persecuci\u00f3n. La irreverencia de At\u00edstenes y sus seguidores, se qued\u00f3 en meras formas, en actos exc\u00e9ntricos, por lo cual fueron objeto de burlas y desprecios, al punto de llamarlos c\u00ednicos. Los ejemplos podr\u00edan multiplicarse. La irreverencia de Chesterton es una reverencia al hombre com\u00fan olvidado por la modernidad; la de Nietzsche es una reverencia a la voluntad de poder. Lutero reverenciaba mucho a Cristo, por eso fue irreverente con el Papa, cuando consider\u00f3 que este se hab\u00eda alejado del mensaje cristiano; y muchos siglos despu\u00e9s otro esp\u00edritu igual de reverente para con Cristo, Kierkegaard, lanzar\u00eda un feroz e ir\u00f3nico ataque contra los luteranos porque consideraba que hab\u00edan dejado de ser cristianos. En todos ellos\u00a0 encontramos la misma actitud, una irreverencia producto de un esp\u00edritu profundamente reverente. Por eso tambi\u00e9n los escritos de los autores irreverentes resultas una provocaci\u00f3n, cada palabra, cada frase ir\u00f3nica, cada ejemplo burlesco, es una afrenta en la que se nos confronta con un valor con el que no comulgamos. En la actualidad muchas veces a lo que llamamos irreverencia no es otra cosa que un cinismo como el de At\u00edstenes, sarcasmo demoledor al que le falta un ideal como propuesta. Llamamos muchas veces irreverente a un conductor de televisi\u00f3n o radial porque realiza bromas de mal gusto por tel\u00e9fono para divertimento de un auditorio embobado. O llamamos irreverente a una birria de escritora que por toda novela presenta un panfleto en el que cuenta sus intimidades para diversi\u00f3n de unos lectores copr\u00f3fagos. Mucha de esta gente pasa por profunda, cuando lo que pasa es que no tienen fondo. El problema con los irreverentes de hoy en d\u00eda es que son demasiado reverenciados. No conocen el vilipendio social como S\u00f3crates; sino la fama medi\u00e1tica del saltimbanqui de turno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Le\u00eda en la edici\u00f3n digital de un diario extranjero una rese\u00f1a al \u00faltimo libro de Umberto Eco, El Cementerio de Praga; y me llama la atenci\u00f3n la siguiente frase: \u201cSimplemente es una novela que recupera el esp\u00edritu irreverente y provocador de la gran literatura.\u201d No creo que algo esencial de la gran literatura sea la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,4],"tags":[],"class_list":["post-140","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-otros","category-personal"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/140","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=140"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/140\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":378,"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/140\/revisions\/378"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=140"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=140"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=140"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}