{"id":46,"date":"2007-09-02T10:42:56","date_gmt":"2007-09-02T17:42:56","guid":{"rendered":"http:\/\/carlos.masiasweb.com\/?p=46"},"modified":"2007-09-02T10:42:56","modified_gmt":"2007-09-02T17:42:56","slug":"victor-andres-belaunde-biografia-y-trayectoria-intelectual-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/?p=46","title":{"rendered":"V\u00edctor Andr\u00e9s Belaunde: Biograf\u00eda Y Trayectoria Intelectual (II)"},"content":{"rendered":"<p>Belaunde se\u00f1alaba que el positivismo no dio todos los resultados que se esperaba de \u00e9l, porque se dio m\u00e1s importancia a las hip\u00f3tesis y doctrinas del positivismo que a la aplicaci\u00f3n del m\u00e9todo en la realidad nacional.<\/p>\n<p><!--more-->Su panorama intelectual se habr\u00eda de ampliar por un hecho que podr\u00eda se\u00f1alarse de fortuito. El 13 de mayo de 1903, ingres\u00f3 al Archivo de L\u00edmites en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Ese mismo a\u00f1o, como relata en sus memorias, se firm\u00f3 el tratado de arbitraje con Bolivia, y se le encarg\u00f3 a V\u00edctor Ma\u00fartua preparar la defensa peruana, y se nombr\u00f3 a Bela\u00fande como auxiliar. Los preparativos de la defensa peruana, llevar\u00edan a Bela\u00fande y Ma\u00fartua a viajar a Espa\u00f1a para trabajar la impresi\u00f3n del alegato y los mapas.\u00a0\u00a0\u00a0 Menci\u00f3n especial, de su paso por Espa\u00f1a, merece su encuentro con El Greco, al que le dedica un cap\u00edtulo aparte en sus memorias, llegando incluso a considerarlo como el hecho culminante de su viaje. \u201cLa admiraci\u00f3n espont\u00e1nea que sent\u00eda desde el primer momento en que v\u00ed al Greco, se deb\u00eda a que mi esp\u00edritu hab\u00eda encontrado en el mundo del pintor y en su estilo algo que respond\u00eda a las exigencias m\u00e1s hondas de mi ser.\u201d El impacto que el Greco le caus\u00f3 no se debi\u00f3 tanto al estilo art\u00edstico \u2013tema en el que Bela\u00fande era ignorante-\u00a0 sino en \u201cla expresi\u00f3n de lo divino, la inserci\u00f3n de lo eterno en el tiempo, el impacto de lo sobrenatural en un episodio hist\u00f3rico\u201d. En medio de su formaci\u00f3n positivista, el Greco debi\u00f3 significar la intuici\u00f3n por v\u00eda art\u00edstica del Esp\u00edritu, de la trascendencia. \u201cEl encuentro con el Greco \u2013dir\u00e1 en sus memorias- me puso en el camino de aquel otro encuentro con Pascal, el genio filos\u00f3fico m\u00e1s hondamente cristiano\u201d.<\/p>\n<p>La profesi\u00f3n de Bela\u00fande del positivismo no fue serena. Esp\u00edritu inquieto y propenso a la nostalgia intimista, siempre se mostr\u00f3 insatisfecho con \u00e9l. En el diario de su \u00e9poca de estudiante anot\u00f3 \u201cuna reacci\u00f3n constante contra el ingenuo realismo. Aparece en los apuntes, en forma incorrecta y balbuciente, la primac\u00eda del hombre interior. (\u2026) Cre\u00eda en el valor, en la sustantivad de los ideales. Exagerando la nota \u2013eco de mis frecuentes lecturas de Epicteto- supon\u00eda que el esp\u00edritu pod\u00eda vivir en un mundo de conceptos y de im\u00e1genes, con prescindencia de la realidad tangible\u201d. Esta actitud interiorista le impidi\u00f3 dejarse llevar por una visi\u00f3n exclusivamente positivista que produc\u00eda una concepci\u00f3n estrecha de la realidad. Reconoc\u00eda la existencia de un mundo espiritual que el conf\u00edn misterioso de la realidad, inasequible y esquivo pero fecundo y animador. En ese conf\u00edn del misterio, la religi\u00f3n y la filosof\u00eda parec\u00edan abrazarse.<\/p>\n<p>Todo esto fue quedando registrado en sus diarios, pero no constitu\u00edan ni una ideolog\u00eda, ni un corpus s\u00f3lido de pensamiento, era una actitud conciliadora como \u00e9l mismo lo dice en su memorias. Le faltaba un m\u00e9todo adecuado para poder acceder a todo el tema que sus intuiciones le mostraban. La oportunidad de b\u00fasqueda de m\u00e9todo se le present\u00f3 cuando en 1912 reemplaz\u00f3 a Javier Prado en la ense\u00f1anza de Filosof\u00eda Moderna en San Marcos.<\/p>\n<p>El impartir el curso de filosof\u00eda moderna supuso para Bela\u00fande, no solamente un enriquecimiento cultural, sino un cambio en su concepci\u00f3n de la vida. \u201cEl contacto directo con los grandes esp\u00edritus de la filosof\u00eda contempor\u00e1nea confirm\u00f3 en mi la concepci\u00f3n trascendentalista que ten\u00eda por formaci\u00f3n y herencia cristiana\u201d. Ese mismo a\u00f1o, centr\u00f3 su curso en el estudio de Descartes, Pascal y Spinoza. De sus lecturas cartesianas, destaca en sus memorias, \u201cEl nuevo aspecto del argumento ontol\u00f3gico basado en la idea de perfecci\u00f3n, inexplicable sin la existencia del ser perfecto. (\u2026) No pas\u00e9 inadvertida en esas lecturas la posici\u00f3n egoc\u00e9ntrica y exageradamente subjetiva de Descartes; su evidencia que era m\u00e1s ilusi\u00f3n que claridad y su arbitraria eliminaci\u00f3n de todo lo misterioso. No me resignaba tampoco a la extensi\u00f3n del mecanicismo al mundo biol\u00f3gico, m\u00e1s que por razonamiento por esa especie de solidaridad que crea entre el hombre, los animales y las plantas el lazo inefable de la vida. Present\u00eda que de Descartes podr\u00eda derivarse al mismo tiempo el idealismo absoluto y el materialismo m\u00e1s radical, o sea los extremos del subjetivismo y del objetivismo mec\u00e1nico\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>Ese curso de filosof\u00eda moderna tambi\u00e9n supuso un reencuentro con Pascal, pensador a quien hab\u00eda le\u00eddo desde su \u00e9poca escolar en Arequipa. Este reencuentro supuso para \u00e9l un revivir de su herencia cristiana.\u201dPascal restaur\u00f3 en mi el sentido y el amor al misterio que pretend\u00eda eliminar Descartes por la exageraci\u00f3n del more geom\u00e9trico. Ve\u00eda en la distinci\u00f3n pascaliana entre el esp\u00edritu de geometr\u00eda y el esp\u00edritu de finess, el anuncio de la intuici\u00f3n bergsoniana. La diferencia de los tres \u00f3rdenes, extensi\u00f3n, pensamiento y caridad, con gradaci\u00f3n hac\u00eda lo infinito, me parec\u00eda la rectificaci\u00f3n radical del dualismo cartesiano y el establecimiento de una nueva jerarqu\u00eda de valores. La caridad de Pascal que est\u00e1 por encima del pensamiento y de la extensi\u00f3n, y de la cual llevamos huella en nuestra propia vida, postulaba m\u00e1s que la idea de la perfecci\u00f3n cartesiana, la existencia de Dios\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>De Spinoza coment\u00f3 La \u00c9tica, a la que consideraba una de las obras con mayores dificultades de intelecci\u00f3n. A diferencia de Descartes que postulaba a Dios como un mero enunciado l\u00f3gico, Bela\u00fande crey\u00f3 ver en el Dios de Spinoza a un ser que \u201crespond\u00eda a nuestra ansia secreta de totalidad e infinitud encarnada en la viviente variedad de las cosas o de los modos (\u2026). Me seduc\u00eda, sobre todo, el sublime concepto del amor intelectual, limpio de toda impureza o imperfecci\u00f3n, luz apacible y constante que nos acompa\u00f1a en el sucederse de los hechos y en el incesante cambio de los modos, amor exento de envidia que superando toda exclusividad anhela que lo compartan todos, intensific\u00e1ndose precisamente por esta inefable comunidad. La serenidad de Spinoza era la conciencia de nuestra inmersi\u00f3n en lo absoluto y supon\u00eda la conformidad al orden universal\u201d.\u00a0 Esta aventura por los textos de los fil\u00f3sofos provoc\u00f3 el desaparecimiento de su originario y t\u00edmido agnosticismo spenceriano \u201ca trav\u00e9s de la perfecci\u00f3n cartesiana, del amor de Pascal y de la unidad sustancial de Spinoza. Mi esp\u00edritu podr\u00eda ahora anclar en la tradicional y consoladora idea de la humanidad sobre la existencia del Ser Supremo\u201d.<\/p>\n<p>Mediante el influjo de Pascal \u2013esp\u00edritu de la inquietud- y Spinoza \u2013representante de la serenidad-, Bela\u00fande empez\u00f3 a considerar que la filosof\u00eda deb\u00eda partir de la vida interior; hab\u00eda que seguir el camino iniciado por San Agust\u00edn y Descartes; pero renov\u00e1ndolo con lo aportes de fil\u00f3sofos como Maine de Biran o Bergson. \u201cLa vida interior se mov\u00eda para m\u00ed en el ritmo de la inquietud y serenidad, siendo la inquietud un trasfondo constante. Inquietud y serenidad postulaban lo absoluto con una postulaci\u00f3n vital\u201d. Esto supuso el reconocimiento de lo absoluto, no como idea presente a la inteligencia, sino como requerimiento existencial del esp\u00edritu humano.\u00a0 En 1916 empieza a leer las obras de Kant, sobre todo la Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pr\u00e1ctica, donde Bela\u00fande encuentra la postulaci\u00f3n de lo absoluto como forma de superar el fenomenismo de la primera Cr\u00edtica. \u201cEl deber percibido inmediatamente, casi como un grito de la conciencia, postula en nosotros la libertad y al mismo tiempo reclama la presencia de Dios. El deber es distinto del placer que experimenta nuestros sentidos, del inter\u00e9s o la utilidad que pondera nuestra raz\u00f3n y del mismo sentimiento que ennoblece nuestra vida. Despojado de toda dimensi\u00f3n, aparece como un punto matem\u00e1tico y sin embargo, no se conciben sin \u00e9l las otras dimensiones que caen bajo las formas de la sensibilidad o las categor\u00edas de la inteligencia o las ideas de la raz\u00f3n\u201d. Esta superaci\u00f3n de lo puramente fenom\u00e9nico que se impone en el deber kantiano, llev\u00f3 a Bela\u00fande a sostener que vivimos bajo el signo de la trascendencia.<\/p>\n<p>En 1966, despu\u00e9s de una larga vida intelectual que se iba incrementando con la madurez, muri\u00f3 un 14 de diciembre en Nueva York, en un intermedio de las sesiones de las Naciones Unidas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Belaunde se\u00f1alaba que el positivismo no dio todos los resultados que se esperaba de \u00e9l, porque se dio m\u00e1s importancia a las hip\u00f3tesis y doctrinas del positivismo que a la aplicaci\u00f3n del m\u00e9todo en la realidad nacional.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-46","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-pensamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=46"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=46"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=46"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=46"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}