{"id":61,"date":"2007-09-17T17:32:03","date_gmt":"2007-09-18T00:32:03","guid":{"rendered":"http:\/\/carlos.masiasweb.com\/?p=61"},"modified":"2007-09-18T07:50:28","modified_gmt":"2007-09-18T14:50:28","slug":"yo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/?p=61","title":{"rendered":"YO"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" align=\"left\" width=\"101\" src=\"http:\/\/www.philos-website.de\/bilder\/Ebner1.jpg\" alt=\"Ferdinand Ebner\" height=\"131\" style=\"width: 101px; height: 131px\" title=\"Ferdinand Ebner\" \/>Ebner es uno de los iniciadores de la llamada filosof\u00eda del di\u00e1logo. Naci\u00f3 en Neustadt, cerca de Viena, y se dedic\u00f3 a ser maestro de escuela. Paralelo a esta labor, y pese a su d\u00e9bil salud, se dedic\u00f3 como autodidacto a la b\u00fasqueda del sentido de la existencia en una Europa que entraba en crisis. Copio aqu\u00ed algunos fragmentos que sobre el YO dej\u00f3 escritos en una de sus principales obras: <em>La Palabra y las Realidades Espirituales. <\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>El Yo no es un concepto, y nada m\u00e1s alejado a la hora de comprenderlo que conceptualizarlo. El yo es el nucleo personal, sobre el cual no cabe objetivaci\u00f3n. Por eso, para Ebner, toda filosof\u00eda que intentar aprehender conceptualmente el yo, yerra porque lo desvirt\u00faa al entenderlo en tercera persona.<\/p>\n<blockquote><p>\u00abPuesto que el yo, un hecho de la vida espiritual es un ser dado en el hombre, no \u00abes\u00bb, por lo mismo no pueden ni la psicolog\u00eda ni la metaf\u00edsica afirmar su existencia sin contradecirse. Pero con la \u00fanica expresi\u00f3n real posible sobre el yo, a saber \u00abyo soy\u00bb, no sabe exactamente nada que hacer ni el psic\u00f3logo, para quien el yo siempre se reduce a una palabra auxiliar que le facilite y simplifique la descripci\u00f3n de estados y acontecimientos ps\u00edquicos, ni el metaf\u00edsico, que a veces se divierte especulando con \u00e9l. Ambos emplean para sus prop\u00f3sitos la afirmaci\u00f3n del ser del yo en tercera persona. Tampoco puede decirse: el hombre es un yo. Tambi\u00e9n esto ser\u00eda un contrasentido. Pero tampoco se debe decir, tom\u00e1ndolo con rigor, lo que tan gustosa como frecuentemente se hace una vez que los fil\u00f3sofos han objetivado y substantivado al yo, a saber, el hombre \u00abtiene\u00bb un yo. Porque\u00a0el yo no es una cosa, un objeto del tener, sino \u00abel sujeto\u00bb del ser espiritual en el hombre e incluso ese ser mismo,\u00a0que se r\u00ede de toda objetivaci\u00f3n. Tampoco es el yo una representaci\u00f3n y no se deja captar en ning\u00fan concepto. Como palabra, es la palabra m\u00e1s \u00abalejada de los sentidos\u00bb, a la que no ha podido corresponder en su estado original ling\u00fc\u00edstico, en el que se asocia a todas las palabras con un contenido de conciencia sensible\u00a0y concreto, ninguna representaci\u00f3n sensible. El yo tampoco es el \u00absaber mismo\u00bb ni la \u00abidentidad del sujeto y el objeto\u00bb, tampoco\u00a0la \u00abreflexi\u00f3n del saber sobre s\u00ed mismo\u00bb por profundo y bonito que pueda todo esto sonar. Nada\u00a0de esto es el yo, todo esto no pasa de ser la\u00a0representaci\u00f3n conceptual\u00a0que una vez se form\u00f3 de \u00e9l un fil\u00f3sofo, a saber, Fichte. No es nada abstracto, a pesar de su significaci\u00f3n \u00abno sensible\u00bb como palabra, sino algo totalmente concreto, claro que no en el \u00e1mbito de lo sensible, sino del concreto espiritual.\u00bb\u00a0<\/p><\/blockquote>\n<p>Para Ebner la verdadera existencial espiritual estaba en la relaci\u00f3n YO-T\u00da que se establece por la palabra y el amor, y no en el pensamiento. Esto no era otra cosa que \u00abso\u00f1ar con el esp\u00edritu\u00bb. Cuantas veces so\u00f1amos que vivimos y no lo hacemos.\u00a0<\/p>\n<blockquote><p>\u00abEl yo real existe porque y en tanto se mueve hacia el t\u00fa: no en el pensamiento que se engendra a s\u00ed mismo para devorarse enseguida en la soledad en que se piensa, sino subjetivamente en el amor, en el que su interna realidad del \u00abyo quiero\u00bb alcanza direcci\u00f3n y sentido y del que el yo inteligible de los \u00e9ticos nada sabe; y objetivamente no de otra forma que en la palabra y esto no porque se piensa sino porque se expresa. La palabra y el amor son los verdaderos veh\u00edculos de su relaci\u00f3n, de su \u00abmovimiento\u00bb hacia el t\u00fa. Por el hecho de que se piense -y de que pens\u00e1ndose a s\u00ed mismo \u00absue\u00f1e\u00bb con su existencia- no sale el yo de su soledad. Pero por el hecho de que se expresa y se hace palabra se mueve a s\u00ed mismo, saliendo de esta soledad hacia el t\u00fa y se hace real en un sentido m\u00e1s profundo\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n<p>La palabra est\u00e1 estrechamente ligada al amor, es su manifestaci\u00f3n objetiva de esta realidad subjetiva. Es el modo en que el YO sale hacia el T\u00da y le da alcance. Por eso en principio toda palabra es, deber\u00eda ser, una expresi\u00f3n de amor. Los insultos, las palabras dichas para humillar al otro, son una corrupci\u00f3n de su naturaleza.<\/p>\n<blockquote><p>\u00abLa palabra aut\u00e9ntica es siempre expresi\u00f3n del amor y en ella anida la fuerza para romper la muralla china. Toda desgracia humana en el mundo viene de que los hombres rara vez aciertan a decir la palabra adecuada. Si supieran hacer hacer esto se ahorrar\u00edan la miseria y la desolaci\u00f3n de las guerras. No hay sufrimiento humano que no pudiera ser deterrado por la palabra precisa y no hay en toda desgracia de esta vida otro consuelo real que el que procede de esa palabra atinada. La palabra sin amor es un abuso humano del don divino de la palabra. En ella pugna la palabra contra su propio sentido y se desvanece espiritualmente a s\u00ed misma. Se pierde hundida en el tiempo. Pero la palabra que es expresi\u00f3n de amor es eterna\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n<p>El YO solitario es una ficci\u00f3n, una corrupci\u00f3n de la naturaleza relacional del hombre; por eso la soledad ensimismada es para Ebner enfermedad mortal.<\/p>\n<blockquote><p>\u00abEn la soledad ensimismada de su existencia -esa \u00abenfermedad mortal\u00bb de su vida- y desde ella, es redimido el hombre por la palabra y el amor. El amor de Dios, que creo al hombre mediante la palabra, en la que estaba la vida, se objetiv\u00f3 en la palabra para salvar al hombre, es decir, se hizo aqu\u00ed patente, hecho hist\u00f3rico en la encarnaci\u00f3n de Dios y en la palabra del Evangelio.<\/p>\n<p>No hay modo de salvar el yo abstracto de la filosof\u00eda, sospechoso desde tiempo ha, de ser una simple palabra hueca y una ficci\u00f3n ling\u00fcistica. Pero al\u00a0yo concreto en el hombre -a la existencia humana en su ser personal- quiere Dios verlo salvado, pues por eso se hizo hombre en Jes\u00fas. \u00bfC\u00f3mo no ser\u00eda\u00a0aqu\u00ed real ese yo?\u00bb\u00a0<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ebner es uno de los iniciadores de la llamada filosof\u00eda del di\u00e1logo. Naci\u00f3 en Neustadt, cerca de Viena, y se dedic\u00f3 a ser maestro de escuela. Paralelo a esta labor, y pese a su d\u00e9bil salud, se dedic\u00f3 como autodidacto a la b\u00fasqueda del sentido de la existencia en una Europa que entraba en crisis. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,3],"tags":[],"class_list":["post-61","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-citas","category-pensamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/61","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=61"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/61\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=61"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=61"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/carlos.masiasweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=61"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}