La filosofía según Haecker
Lunes, Febrero 16th, 2009
Después de casi un mes de abandono del blog, lo retomo copiando unas citas de un pensador personalista: Theodor Haecker, que he sacado del libro de Alfonso López Quintás: Pensadores Cristianos Contemporáneos. Estos últimos meses han sido de una crisis intelectual (si es que cabe una crisis de ese tipo en si y -sobre todo- en mí), sobre la labor que se espera de un profesor de filosofía. Quien pretenda que el profesor de filosofía debe centrar su labor en la formación en valores de sus alumnos -como algunos colegas me han dicho- confunden al filósofo con el cura de la parroquia, o el capellán de la universidad. ¿Quiere esto decir que el filósofo no contribuye a esto? No exactamente, quiere decir que esto no es lo esencial de la labor del profesor de filosofía. Pero de esto no voy a hablar en este post. Volviendo a las citas de Haecker, van estas ideas no como un programa -nada más ajeno a la labor de la filosofía que un programa- sino como un testimonio a dos voces (la de Haecker y la mia, que suscribe las citas).
“Cada uno de los amigos quiere: 1.º la existencia de su amigo y que viva; 2.º le quiere bienes; 3.º le hace el bien; 4.º convive con él placidamente; 5.º coincide con sus sentimientos contristándose o deleitándose con él (…) y gustósamente se vuelve a su corazón, pues en él encuentran buenos pensamientos al presente, el recuerdo de bienes pasados y la esperanza de bienes futuros, con que también reciben placer.” (TOMÁS DE AQUINO)
Ebner es uno de los iniciadores de la llamada filosofía del diálogo. Nació en Neustadt, cerca de Viena, y se dedicó a ser maestro de escuela. Paralelo a esta labor, y pese a su débil salud, se dedicó como autodidacto a la búsqueda del sentido de la existencia en una Europa que entraba en crisis. Copio aquí algunos fragmentos que sobre el YO dejó escritos en una de sus principales obras: La Palabra y las Realidades Espirituales. 